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La mujer del candil

Candil

Candil

Desde el inicio de los tiempos los seres humanos hemos tenido diversas creencias y religiones que nos guían mostrándonos la manera de ser mejores como personas, dando un motivo para mantenernos en pie cuando todo parece perdido y enseñándonos como liar con problemas que van apareciendo en nuestra existencia y provocando cientos de fieles viajen a lugares sagrados ahorrando de poco en poco como podremos ver en la siguiente leyenda.

Todo comenzó cuando Mariana una humilde pero trabajadora mujer inicio a ahorrar para ir de viaje al Vaticano donde podría tener un mayor acercamiento con su religión y su fe, imaginándose cada lugar que visitaría y deseando que esto ocurriera lo más pronto posible inicio a depositar cada moneda ganada en un pequeño saquito de satín que guardaba en su habitación detrás de su guardarropa, manteniéndolo lejos de curiosos y personas mal intencionadas que pudieran despojarla de él. Los meses pasaron y sin importar nada guardaba su dinero con constancia hasta que después de una larga espera y días interminables de trabajo finalmente junto lo suficiente para realizar su largo viaje y con una gran sonrisa comenzó los preparativos para salir a la mañana siguiente.

Así fue como Mariana inicio su viaje muy temprano, cargando una gran mochila con sus pertenencias antes de que saliera el sol y aun con la luna llena postrada en el cielo como su única compañía, alumbrando su camino con una pequeña lámpara de aceite que apenas se mantenía encendida e iluminando solo unos dos metros delante de ella hasta que un par de encapuchados se aproximaron a ella tomándola del cabello para someterla y arrebatarle su dinero el cual intento defender entrando en un forcejeo mientras pedía auxilio hasta que uno de los hombre la silencio para siempre clavándole un enorme cuchillo repetidas veces hasta que callo en el piso donde fue hallada a la mañana siguiente por un campesino que cruzaba por el lugar.

Hoy en día esta leyenda se continua narrando y se dice que el espíritu de aquella joven se sigue apareciendo durante las noches de luna llena iluminando su paso con una pequeña lámpara de aceite que permite ver una tenue flama que apenas es perceptible a simple vista y con la cual busca el camino que la lleve a su destino. Es algo trágico que esta joven haya terminado su viaje cuando apenas lo había iniciado, perdiéndolo todo y dejando atrás su ilusión de conocer el Vaticano donde pasaría unos días y podría conocer algunas de las maravillas que existían en aquel lugar o tú ¿qué opinas?

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