0

La diosa luna Xcaret

El siguiente mito tuvo lugar en el pueblo de Xcaret ubicado en Quintana Roo en el tiempo en que los dioses aun eran hombre y antes de que este legendario sitio perdiera su nombre dejándolo bajo la sombra del parque turístico que hoy en día se encuentra en el mismo, narrándonos la trágica historia de cómo aparecieron los dioses del sol Itzamná, la luna Ixchel y el suicidio Ixtab.

Todo comenzó cuando la princesa Ixchel se encontraba en su pueblo rodeada de cientos de pretendiente que le prometían y le entregaban su amor incondicional y de los cuales solo destacaba Itzamná un hombre muy sencillo, valiente y bien parecido con el que solía pasar horas enteras y del cual se inició a enamorar sin que nadie lo supiera más que estos dos.

Luna

Luna

Un día un príncipe de una tribu vecina llego con grandes regalos para la princesa los cuales le entrego festejando sus victorias obtenidas durante intensas batallas que se libraron, aproximándose a ella cortésmente y mirándola con ojos cálidos comenzó a observarla quedando perdidamente enamorado de ella e intentando seducirla para ser su mujer, comenzando de esta manera a discutir constantemente con Itzamná a quién le llego rápidamente el rumor y motivo por el cual la hermana mayor de la princesa Ixtab comenzó a organizar un encuentro a muerte en el que el vencedor se quedaría con su hermana sin saber que Ixchel amaba a Itzamná.

Así pronto llego el día del combate y ambos guerreros comenzaron a luchar incansablemente utilizando toda su fuerza física encarnizadamente hasta que Itzamná inicio a tomar ventaja sobre su rival hasta el punto de prácticamente haber ganado la pelea pero sin contar que este comenzaría a utilizar trucos sucios y artimañas para finalizar el encuentro cuando Itzamná fue atravesado con el arma de su rival cayendo irremediablemente sin vida sobre la tierra donde derramo su sangre y exhalo su último aliento mientras la princesa Ixchel salía corriendo desconsolada por la pérdida de su amor para suicidándose en su hogar para reunirse una vez más con él en la eternidad.

En ese momento Ixtab se percató de su terrible error y con una voz llena de ira maldijo al guerrero vencedor que utilizo trucos sucios para ganar su pelea e iniciando a transformarse así en la diosa del suicidio guiando el alma de Ixchel e Itzamná hacia el cielo tomando su lugar como dios del sol y ella como la diosa de la luna, manteniéndose juntos eternamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *