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La dama elegante. Un espíritu en pena

La dama elegante

La dama elegante

En las calles siempre han ocurrido cientos de atropellamientos, volcaduras de autos, suicidios, muertes naturales y un sinfín de cosas que muchos de nosotros considerar normales en nuestras vidas diarias, sin embarga no olvidemos que muchas de las personas que encuentran su destino fúnebre en las calles de la ciudad, en ocasiones dejan pendientes que no les permite descansar en paz, por lo que sus espíritus siguen vagando en las diferentes colonias de la ciudad como es el caso de la dama elegante, la cual narra la leyenda de un taxista se encontró con uno de estos seres.

Según se cuenta todo comenzó en 1940 cuando un viejo taxista trabajaba por las calles a altas horas de la noche y encontró a una dama llorando asiéndole parada, ella era muy alta, de piel blanca y portaba un atuendo que solo la gente con grandes recursos económicos podría adquirir. Algo extrañado el hombre paro su auto solo preguntándose si se encontraba bien y le pidió que le indicara asía donde se dirigía, a lo que ella le respondió que deseaba que la transportara a diferentes templo de la ciudad, pues ya era muy tarde y aun no terminaba de cumplir una manda que debía cumplir para que la virgen le ayudara a curarse de una enfermedad que la aquejaba desde ya hace mucho tiempo.

A si fue como la dama inicio su recorrido por la ciudad y después de un rato llegaron al templo de San Francisco donde la mujer descendió del vehículo, pidiéndole al taxista la esperara unos minutos para poder ingresar al lugar donde debía cumplir lo prometido, pasado el tiempo salió del santuario, subió por segunda vez al auto y se dirigieron a la iglesia del Santo Niño, donde repitió el favor al taxista el cual la espero pacientemente una vez más, sin poder comprender como es que la mujer lograba ingresar a estos lugares a tales horas de la madrugada y repitiéndose el proceso en numerosas capillas, hasta que finalmente la mujer le pidió la dejara en un viejo panteón donde finalizo su manda y donde pidió fuera a su casa a cobrar el dinero que le debía por el viaje, entregándole su anillo de matrimonio como señal de buena fe.

El taxista aunque algo desconcertado por la forma en que la mujer le pretendía pagar, se dirigió a la dirección indicada, bajo de su taxi y toco la puerta donde una persona salió a recibirlo y al mostrarle el anillo, le preguntaban con mucha intriga ¿donde lo había conseguido? a lo que él le contó la historia, solo para enterarse que se trataba de su madre y que ella había sucumbido ante una enfermedad hace ya muchos años atrás.

Es impresionante lo que puede acontecer a altas horas de la madrugada, pero cuéntenme ¿qué harías si al volver a casa o en medio del camino descubrieras que aquella persona con la que estaban platicando apenas unos minutos u horas atrás ya estaba muerta desde hace varios años? Pues esto es lo que muchos taxistas han vivido motivo por el que al tratarse de una mujer muy bien vestida y de porte muy formal la han llamado la dama elegante.

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