0

La casa de Aramberri

En la actualidad ocurren a diario cientos de crímenes y asesinatos en cada lugar del país, algunos de ellos jamás resueltos, mientras que otros por fortuna solucionados capturando a los criminales que realizaron estas acciones para condenándolos como en la siguiente historia que aconteció en una casa ubicada en la calle José Silvestre Aramberri número 1026 en la ciudad de Monterrey Nuevo León México en el año 1933 cuando una madre y una hija se percataron de que uno de sus familiares tenia crueles planes preparados para ambas y terminando con sus vidas de una manera sádica y despiadada.

Casa Aramberri

Casa Aramberri

Todo comenzó a altas horas de la noche cuando Florinda Montemayor y a su hija Antonia Lozano se encontraban en la su hogar realizando sus actividades normales hasta que escucharon a alguien tocar a la puerta y se percatándose que se trataba de uno de sus conocidos, por lo que lo dejaron pasar alegrándose de su visita, sin sospechar que las sometería en el momento que encontrara la oportunidad, amarrándolas fuertemente con una soga para permitirles ingresar otros dos hombre que las golpearon y torturar desmesuradamente toda la noche acabando con sus vidas y abandonando sus restos para ser encontrados por los vecinos algunos días después, forzar la cerradura para investigar una extraña pestilencia proveniente de la casa y encontrando la aterradora escena en la que se podía apreciar un gran número de heridas, moretones e inflamaciones en los cuerpos de las mujeres causadas por golpes, cuchillos y objetos al rojo vivo que muy seguramente hicieron de sus últimas horas un completo infierno lleno de dolor y sufrimiento. En ese momento las personas notificadas a la policía, comenzando así la investigación en la que iniciaron a surgir dificultades para conseguir rastros de los delincuentes pero que finalmente obtuvieron cuando analizaron la situación que los condujo hacia el círculo familiar de las víctimas, destaco su sobrinos gracias a un loro que tenían como mascota y no dejaba de repetir “No me mates, Gabriel, no me mates” señalándolo así como el responsable del homicidio y provocando que intentara darse a la fuga junto a sus cómplices, los cuales solo lograron terminar abatidos por la policía en medio de la huida.

Hoy en día esta casa ha sido cerrada al público con grandes rejas que no permiten el paso y colocando ladrillos en las ventanas debido a diversas notificaciones de personas que se internaban en el lugar a media noche para realizar rituales satánicos en las que invocaban a ambas damas provocando el temor de los vecinos los cuales dicen escuchar lamentos y gritos de mujeres muy desgarradores y llenos de dolor que relacionan con las almas en pena de estas dos mujeres que aún no logran descansar en paz.

Yo considero esta leyenda una historia escalofriante no tanto por los hechos ocurridos si no por saber que fue una persona de su misma familia quien planeo y ayudo a torturar a estas mujeres las cuales le tenían gran aprecio y peor aún conocer el hecho de que muchas veces quienes nos traicionas son aquellas personas en quien más confiábamos o ¿ustedes que opinan? ¿Alguna vez los ha traicionado alguna persona en la que confiaban?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *