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El flechador del sol

Entre los mixtecas se narra la leyenda de un héroe de nombre Dzahuindanda, también conocido como el flechador del sol, ya que demostró que la fuerza de voluntad y amor hacia su nación lo llevo a realizar la proeza más increíble y difícil de enfrentar, al lidiar con el enemigo más feroz y poderoso de todos.

El flechador del sol

El flechador del sol

Pero esta leyenda inicio mucho antes de que se dieran todos los acontecimientos que lo llevaron a ser apodado como “El flechador del sol” cuando apenas vivían dos árboles en el fondo de una misteriosa gruta que se amaron el uno al otro de tal manera que comenzaron a entrelazar sus ramas y de ellos nació el primer hombre y la primera mujer, que a su vez tuvieron tiempo después su propia descendencia  creando así la ciudad de Achiutla, comunidad que próspero y creció rápidamente hasta el punto en que iniciaron a requerir de nuevas tierras.  Fue ahí cuando Dzahuindanda, se dispuso a salir de su hogar, para conquistar las tierras que necesitaba para su pueblo y decidido enfrentar a quien se interpusiera en su camino, tomo su arco y sus flechar e inicio su viaje.

Su marcha comenzó, camino durante horas, días, se vio forzado atravesar bosques enteros, grandes extensiones montañosas que bloqueaban su camino hasta llegar a unas tierras hermosas, sin nada que le estorbara su paso, los pastos en ese sitio eran tan verdes que pareciera un paraíso, mientras que en otros sitios había árboles que proveían de sombra, por lo que al encontrarse deshabitadas y libres de cualquier amo, decidió reclamarlas para él, por lo que exhausto callo para descansar en esas verdes praderas, hasta que se percató de que los rayos del sol que caían sobre él iniciaban a arder como si se trataran de navajas, por lo que entendió inmediatamente que aquel precioso lugar le pertenecía al sol.

Dzahuindanda estaba agotado, sediento, pero sin importar lo que sucediera, sabía que no podía volver a casa sin las nuevas tierras para su pueblo, por lo que haciendo uso de sus últimas energías y levanto su arco sobre su cabeza, apunto directamente al sol y soltó sus flechas sobre él tan rápido como pudo, hasta que aquellos rayos que minutos antes le hacían daño fueron tranquilizándose, el sol cayo entre las montañas dejando un rastro rojo detrás de él y dándole paso a la noche que fue teñida por su sangre.

Dzahuindanda derroto al sol y por ello fue conocido como el flechador del sol, transformándose en un héroe para su pueblo.

One Comment

  1. Los entes accedieron y tomaron tierra entre sus manos y, vertiendola sobre la piel del venado, pidieron al Sol que este cambiara de color la piel de los venados para que se confundieran con la tierra El Mayab.

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