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El diablo en pañales.

En estos día, es muy común escuchar que muchos de nosotros acudimos a fiestas, bares, cantinas y otros sitios a embriagarnos y pasar un buen rato en compañía de nuestros amigos o familiares, sin embargo que pensarías si una noche después de salir de parranda te encontraras con un ¿bebe abandonado a media calle? Muy seguramente lo mismo que pensó Don Luis al toparse con este crió que lo dejo completamente atónito esa madrugada.

El diablo en pañales

El diablo en pañales

Todo comenzó cuando Don. Luis al lado de unos amigos decidieron pasar la noche embriagándose mientras platicaban de los acontecimientos más relevantes de su vida diaria, en la que todos contaron sus anécdotas, sus vivencias y problemas hasta alcanzar un estado de embriaguez total que culmino cerca de las 3 de la madrugada, hora en la que se despidieron y comenzaron uno por uno a partir rumbo hacia sus casas.

De esta forma comenzó la caminata Don. Luis quien recorrió las calles de la ciudad tambaleándose al mismo tiempo que se agarraba de lo que podía, tratando de no estrellarse contra los postes de los faros que apenas daban una luz tenue por su camino, el hombre parecía que no podría llegar más adelante cuando escucho muy levemente el llanto de un bebe, desconcertado por tal situación creyó estar alucinando e ignorando dicho llanto continuo su camino hasta que volvió a escuchar berreando a este infante que esta vez comenzó a buscar para cerciorarse que no se tratase de un error, pero para su sorpresa lo hallo tirado detrás de unos arbustos abandonado.

Esto sin duda indigno a Don. Luis que tomo rápidamente al bebe entre sus brazos y aun que no sabía qué hacer con él, decidió llevárselo a su casa donde por ahora pasaría la noche, sin embargo a medida que tomaba camino hacia su hogar inicio a notar que el infante comenzaba a pesar cada vez más hasta el punto que descubrió la cara del bebe y para su terror más absoluto miro a un demonio que le devolvía la mirada con unos ojos llenos de odio de color rojizo al que arrojo mientras gritaba “Ave María purísima” que se escuchó por todo el lugar y salía huyendo lo más pronto posible dejando ver que hasta la borrachera se le bajo.

Sin duda este hombre nunca volvió a tomar en su vida por el susto de encontrarse a aquel ser demoníaco aquella noche, pero ¿tú qué opinas?, ¿Has llegado muy tarde a casa por una borrachera?, ten cuidado pues no vaya a ser que en medio de tu camino te vayas a topar con el diablo en pañales.

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